
Gestión de la memoria marítima
Institución dependiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Untzi Museoa-Museo Naval, abrió sus puertas al público el 23 de mayo de 1991, contando con una definición previa de
objetivos: contribuir a la tarea de conservación, estudio y divulgación del legado marítimo del País
Vasco.
El Untzi Museoa cuenta con un Servicio de Educación que atiende a la amplia diversidad de públicos (sistema educativo formal, colectivos con necesidades específicas, público en general) mediante la preparación previa de las visitas, contando con cuadernos y maletas pedagógicas. Las actividades dirigidas al sistema educativo formal se plantean teniendo en cuenta los programas escolares y las necesidades reales de los diversos centros.
El Servicio de Educación ha incidido especialmente en las áreas relacionadas con la historia y el patrimonio, pero también se ha interesado por la esfera mítica y literaria de la cultura marítima mediante la escenificación participativa de narraciones de diferente tipo. También se ha preocupado por dar a conocer la situación actual de las industrias marítimas y los problemas medioambientales relacionados con el mar y los ríos.
El Museo ha servido también como centro de prácticas para los alumnos de la Escuela de Magisterio de la Universidad del País Vasco, estudiantes de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Deusto (Postgrado en Gestión de Recursos Culturales, Campus de Donostia), alumnos del Centro de Artes Plásticas y Diseño Kunsthal y voluntarios de Proyecto Hombre de Gipuzkoa.
La investigación constituye uno de los pilares de la actividad del centro. El Museo edita “Itsas Memoria. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco”, publicación periódica que ha contribuido a impulsar la investigación sobre temas históricos y antropológicos relacionados con el mar. La revista cuenta con tres secciones diferenciadas: 1) tema monográfico ampliamente desarrollado, 2) estudios sobre los fondos del Museo y 3) investigaciones diversas. Hasta el momento se han publicado cinco números centrados respectivamente en los siguientes temas: nº 1) estado de la cuestión de los estudios marítimos, nº 2) construcción naval, nº 3) pesca, nº 4) transporte y comercio marítimos y nº 5) guerra marítima, corso y piratería.
Las exposiciones conllevan –tal como ha quedado indicado más arriba– la edición de monografías que además de ampliar su alcance divulgativo, implican generalmente una nueva aportación al conocimiento del tema tratado. Es de resaltar además que buena parte de las exposiciones temporales efectuadas han supuesto para el centro un enriquecimiento de sus colecciones puesto que la localización de materiales a exponer brinda a menudo la ocasión de obtener, por vía de compra o donación, objetos y documentos de interés patrimonial.
Aunque la labor de recuperación patrimonial desarrollada por el Museo desde 1991 ha venido muy condicionada –en ritmo, método y alcance– por las limitaciones presupuestarias y por las dificultades de localización de espacios de almacenamiento adecuados, creemos que los logros alcanzados son apreciables. Tanto la biblioteca como la videoteca y el archivo documental han crecido considerablemente en los 15 años de vida del centro y lo mismo cabe decir a propósito del resto de las colecciones, abiertas siempre a la incorporación de todo tipo de materiales significativos: grabados, pinturas, fotografías, postales, carteles, manuscritos, libros, cartas marinas, planos, instrumentos de navegación, embarcaciones, objetos etnográficos, elementos de patrimonio industrial, etc.
La primera actuación destacada en este campo tuvo por objeto la protección de la “Jaizkibel”, draga de la Autoridad Portuaria de Pasajes construida en los astilleros Euskalduna de Bilbao en 1933-34. En 1991 –contando con la colaboración de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial– se consiguió evitar su desguace y dos años después el Gobierno Vasco la declaraba Bien Cultural de Interés con categoría de Monumento. Era la primera vez que en España se otorgaba semejante rango patrimonial a una embarcación.
El objetivo de mejora constante de la calidad de los servicios y actividades del centro implica una labor de análisis y evaluación de la oferta cultural. El Servicio de Educación apoya sus actividades en un sistemático seguimiento de los programas pedagógicos mediante encuestas. Entre 1996-97 se llevó a cabo un estudio del público individual –posiblemente el primero realizado en un museo vasco– que incluía la observación directa del comportamiento del visitante en su recorrido. En colaboración con la Facultad de Pedagogía de la Universidad del País Vasco se realizó en 1998 un estudio dirigido a un mejor conocimiento de los grupos escolares. También en colaboración con el ámbito universitario (curso de Postgrado de Gestión de Recursos Culturales de la Universidad de Deusto, Campus de Donostia) se elaboró en 2000 un programa de implantación de un plan de calidad, y en 2001, la evaluación de la calidad de una exposición temporal.
Tras quince años de actividad en los que el Untzi Museoa se ha manifestado como eficaz instrumento de recuperación, investigación y difusión del patrimonio marítimo vasco, creemos que resulta legítimo expresar un cierto grado de satisfacción, pero es necesario añadir, a renglón seguido, que en el tiempo transcurrido sólo se ha cubierto una etapa. Las limitaciones estructurales y espaciales que presenta la vieja y entrañable Casa-Torre del Consulado para uso museístico conducen necesariamente a pensar en unas instalaciones que –por dimensiones, dotación presupuestaria, colecciones, equipamiento humano y tecnológico–, estén a la altura del museo marítimo que el País Vasco necesita.